lunes, 5 de diciembre de 2016

MUÑECA DE TRAPO, CORAZÓN DE HIERRO

Sentimientos encontrados atormentan el espíritu de la mujer.
Callar, no opinar, no pensar... El silencio es el amo, personalidad anulada.
El odio y el rencor, batallan en su alma buscando venganza,
pero una mordaza invisible ahoga su grito de libertad
Los sueños de antaño convertidos en martirio, en celda infranqueable.
Desea huir, pero ya no tiene alas...
"¡Pero no!", se rebela en su soledad,
"No permitiré que la muerte me seduzca con dulces engaños,
debo vivir, ser fuerte ante mi adversario,
adversario que tiempo atrás fue mi amor".
¡Maldito amor , espejismo de felicidad, ladrón de ilusiones,
alfarero que modela según su antojo!
"El tiempo me ha convertido en una muñeca de trapo
que observa y asiente.
Quiero volar lejos, pero el miedo quebró mis alas...
Sin embargo, mi corazón es un bastión inexpugnable,
allí mis convicciones permanecen intactas,
convicciones que ni el guerrero más poderoso podrá franquear.
Poderoso corazón de hierro que mis lágrimas amargas nunca podrán oxidar".

lunes, 14 de noviembre de 2016

EL HOMBRE EQUIVOCADO



Recuerdo la noche en que lo vi por primera vez.
Sentí mi corazón brincar y mi alma henchirse de ilusión.
¡Es él!, gritó cada célula de mi cuerpo.
¡Es él!, confirmó mi piel.
¡Es él!, reclamaron mis labios.
Me entregué a la pasión y el mundo cobró color.
El tiempo pasó...mi vida voló veloz como un pájaro en fuga
Y una oscura verdad comenzó a tejerse a mi alrededor,
Asfixiándome, oprimiéndome, sometiéndome...
Él fue una mentira, una cruel mentira que hoy lloro en las sombras.
Él fue el hombre equivocado.

domingo, 11 de septiembre de 2016

CONJURO

Sintió su beso aterciopelado en el cuello, un beso cálido que le erizó la piel. Nunca la habían besado de esa manera, nunca había experimentado un deleite tan supremo.
Su aliento ardiente la sofocó, la quemó, la marcó.
No lo conocía, jamás lo había visto, sin embargo lo amó incondicionalmente, sin escrúpulos.
Ella, la tímida, la retraída, le entregó el corazón a un desconocido.
La noche, impertinente celestina, los unió en un fogoso juego de seducción. Amparados por sombras cómplices, se amaron con devoción.
Atrás quedaron las luces, la música, las risas...la fiesta de disfraces que cruzó sus destinos.
_ Quítate el antifaz _ le suplicó ella entre caricias y besos.
_ Imposible,es mejor así _ contestó sin apartarse del cuerpo cimbreante que mantenía atrapado en sus manos irreverentes.
Arrogante, la penetró rasgando el velo de su inocencia. Ella no se opuso...ella gozó hasta el delirio... ella voló hasta las estrellas, testigos mudos de la pasión desatada entre los amantes.
"¿Quién este hombre, fuego líquido, que me consume y devora?. Él es mi eternidad", pensó perdida en la lujuria del momento.
Por un instante perdió la conciencia, tan profundo fue el orgasmo que experimentó, y ese breve instante fue suficiente para que él desapareciera.
Lo vio de lejos regresar a la fiesta. Quiso llamarlo, pero ¿cómo?, ni su nombre conocía, sólo el glorioso embate de su descarnada sexualidad.
Cuando pudo alcanzarlo el mundo se abrió a sus pies. La risa cantarina de su hermana mayor le produjo náuseas. El hombre que un momento antes la llevó al Paraíso ahora la arrastraba al mismo Infierno.
Los vio abrazados en un baile sensual y desinhibido, una danza poética cuyos movimientos eran espadas que la atravesaban.
Se acercó a ellos y descubrió que él ya no tenía antifaz. Las luces identificaron lo que las sombras tramposas le habían impedido . Era su cuñado. "¡Maldito, mil veces maldito!", aulló su espíritu traicionado.
Huyó de la fiesta y al llegar a su casa subió decidida a la buhardilla. Allí en un baúl apolillado y polvoriento encontró lo que buscaba: el libro de hechizos heredado de su abuela.
Lo hojeó con rapidez hasta que su dedo sediento de venganza señaló la condena.
Leyó con rabia y llanto. De un cajón oculto tras una pesada cortina de terciopelo púrpura, extrajo una vela en forma de ataúd y la colocó sobre un plato.
Cortó tiras de papel de diario y los colocó en el fondo del ataúd; los cubrió con sal gruesa y granos de pimienta. Finalmente envolvió todo con grasa animal (de un gato) que sacó de un tarro celosamente guardado entre sus cosas de magia negra.
Encendió la vela y esperó hasta que se consumiera junto a los trozos de papel. Mientras lo hacía recitó un conjuro: "Hipnos, dios de los sueños, haz que el maldito sueñe con lo temible hasta transformarse en locura. Hostígalo con pesadillas que él no podrá soportar, prefiriendo la muerte antes que conciliar el sueño. Que así sea".
Concluyó el rito colocando los restos de la vela y las cenizas del papel en una bolsa pequeña de seda azul que amarró con una cinta roja.
En el jardín, la enterró debajo de su rosal preferido. "A partir de este instante dejarás de dañar, lacra inmunda", fue su canto jubiloso.
Pasaron cinco semanas. El hombre apareció ahorcado. Una nota decía:
"Ya no lo soporto más.  Espectros aureolados de inmundicia, mi inmundicia, me acosan y someten. No tolero sus resuellos hediondos, fétidos resquicios de una vida sin sentido. Añoro paz, sólo en la muerte ¿podré hallarla?".
Mientras paladas de tierra húmeda caían insolentes sobre el féretro, una joven vestida de luto ocultaba una sonrisa siniestra tras un velo de lágrimas...

sábado, 27 de agosto de 2016

MORTAJAS DEL PASADO

"El corazón que está lleno de miedo, ha estar vacío de esperanza". Fray Antonio de Guevara

Corro por un pasillo envuelta en un manto de tinieblas. Una famélica llama de vela alumbra mi camino. El olor a moho y humedad trastornan mis sentidos. Una rata enorme y sarnosa se interpone en mi camino; asqueada, salto por encima de ella. Corro, nadie me detendrá. Debo cerciorarme que continúe muerto, esa es mi esperanza...mi paz.
El chirrido de las bisagras oxidadas rompen el silencio que me abruma y ahoga.
Con paso lento me aproximo a la cama, ataúd de mi tormento.
"¡Vacía!", grito desgarrada. Sólo encuentro las mortajas manchadas de sangre sobre las sábanas sucias y harapientas.
"¡Vacía!", repito arañándome el rostro. No siento dolor, he perdido toda sensibilidad...él ha sido el responsable.

La mujer se despierta horrorizada. Nuevamente la maldita pesadilla repitiéndose una y otra vez.
"¿Es qué nunca me libraré de él?".
Largos años pasaron desde los ataques, pero ella no puede desembarazarse del feroz recuerdo : las manos de él recorriendo su cuerpo tembloroso, saboreando su piel con besos amargos.
La acorrala, la penetra con violencia, la destruye.
"¿Qué demonio se ha apoderado de ti? ¿Por qué, por qué me haces esto?", el llanto agrio vuelve a su memoria perturbando su alma.
Como todos los amaneceres, desde la noche de su liberación, se levanta experimentando zozobra y asfixia.
Decidida, baja al sótano. Las telarañas se enredan en su cabello,tan largo, tan ensortijado...ese cabello que él enroscó en sus dedos nudosos, impregnándolos de lascivia.
Con la linterna ilumina un pesado baúl de roble. Busca en su bolsillo una llave. Con manos temblorosas abre el candado y la tapa cede.
Allí está, respira aliviada...no ha huido como en su sueño. Un cadáver cubierto con cal viva la observa sorprendido.
"¡Maldito gusano! Pensaste que no sería capaz, pero te equivocaste. Te maté con deleite, con un agrado infinito. Fue el mayor orgasmo que experimenté en todos mis años de vida. Yo te amaba y respetaba...y entonces,¿por qué me sometiste noche tras noche?, ¿por qué destruiste mis ilusiones infantiles?, ¿por qué robaste mi inocencia?...¿por que padre?, ¿por qué?".


martes, 9 de agosto de 2016

CALIXTA...¡DESPIERTA, AMOR COHIBIDO!

Calixta camina apesadumbrada por las callecitas soleadas de su pueblo, un pueblo perdido dentro de las grandes urbes.
Cabizbaja, los ojos de mar nublados por lágrimas caprichosas que insisten bañar sus mejillas de rosa.
Encerrada en su dolor, no percibe las miradas curiosas que la persiguen insolentes.
Todos en el pueblo la conocen, todos conocen su triste historia. Y ella avergonzada se encierra en un capullo de fantasías que la protege de una verdad siniestra que marcó su infancia.
Hoy, después de tantos años, lo vio entrar a un bar. Él y la bebida, compañeros inseparables. Una sonrisa agria tiñó su rostro de tristeza.
Cientos de recuerdos bloqueados se dispararon en su memoria.
Peleas, gritos, insultos y ...golpes a una mujer devastada por la desilusión y la desesperanza: su madre.
En aquellos tiempos solía escucharla repetir "algún día...algún día, algún día nunca llega" y creyéndose sola, estallaba en llanto, un llanto más amargo que la misma bilis.
Finalmente "ese día llegó". La muerte, compadecida de su pena, se la llevó sobre sus alas lúgubres.
En su lecho de muerte, le tomó las manos y con dulzura le dijo:
_ Cariño, no llores, me espera la libertad que siempre deseó mi corazón. Por fin puedo romper las cadenas que me atan a un destino cruel y violento. Por miedo y cobardía nunca pude hacerlo, pero ahora...No llores, cielo, siempre estaré contigo protegiéndote de todo mal. Una sola cosa te pido, ¡sé feliz!, que la tragedia que hemos compartido no impida que conozcas el amor. Mi error nunca será el tuyo, jamás conocerás mi dolor, lo prometo. Yo te guiaré hacia el amor sincero y sano, libre de violencia. Confía, el amor existe...no te cierres al amor, mi pequeña.
Luego de la muerte de su madre, su padre, perdido en una tormenta de alcohol y maldiciones, desapareció de su vida.
Hoy, después de tantos años, lo vuelve a ver. Un resabio acre enturbia su paladar.
Calixta huye, corre alejándose del lugar. Su padre es un fantasma del pasado que regresa a su presente para destruir su futuro.
"¡Mamá, ayúdame!", ruega desesperada.
"Confía hijita, no te dejaré sola", una voz que brota en su interior la consuela.
Abrumada en sus pensamientos, tropieza y cae. Un brazo gentil la levanta con delicadeza.
_ ¿Estás bien? ¿Te has hecho daño? _ le pregunta el joven con preocupación.
_ No, gracias _ Calixta lo mira con recelo, no soporta que un hombre la toque, le da escozor, sin embargo...
_ Te acompaño, estás pálida _ se ofrece.
Ella detiene su mirada en los ojos de él. La paraliza ver la imagen de su madre en ellos.
"Calixta nunca te dejaré sola. Confía, yo te protegeré. ¡Despierta tu corazón al amor!".

sábado, 30 de julio de 2016

UN PACTO,TRES DESTINOS

"En los espejos de muchos juicios mis manos tienen color de sangre. Yo soy una parte del mal que existe en el mundo y en la Sombra".  Roger Zelazny


LLego tarde a mi cita, estoy muy retrasada. ¿El motivo?...la resistencia. Algunas veces mis clientes se oponen con testarudez  a mi designio. Necios que no se fían de mi experiencia y sabiduría, aunque siempre los someto. ¡Ah!, esa es la casa y como todas las casas que visito está rodeada por un halo de tristeza y melancolía. No los comprendo; lloran y se lamentan por su destino, y cuando aparezco ofreciendo el escape perfecto, se aferran a él con desesperación. Espero que en esta ocasión no haya obstáculos en mi misión. Estoy muy cansada, creo que pediré a mi Jefe unas vacaciones, muy merecidas por cierto. Ciertamente mis clientes estarán felices por mi ausencia, pero lamentablemente alguien más ocupará mi lugar y les aseguro, rogarán por mi vuelta. Mi suplencia es violento y desconsiderado, en cambio yo, sé escuchar y a veces, sólo a veces concedo treguas...

La niñita observa desolada a su padre. Sus enormes ojos negros, negros como la noche que indolente cae sobre ellos, fijos en la figura de su padre que encorvado sobre la mesa, busca en el alcohol el alivio al dolor que traspasa su corazón.
En la habitación contigua su madre se apaga lentamente.
Ella apenas comprende la situación,Sólo intuye que algo grave sucederá en su familia. Nunca antes había visto a su padre beber de esa manera...¡jamás! Siempre alegre, siempre optimista, hasta cuando pasaban hambre. 
"Ya verás mi ángel, la vida dará un giro en nuestro favor y todo cambiará para nosotros", lo escuchaba decir a su madre en los momentos críticos. Y ella le sonreía con la mirada cargada de amor.
Pero ahora todo había cambiado. De repente la luz que siempre los acompañaba se tiñó de oscuridad.
La niña se acerca al hombre con cautela. Le golpea suavemente el hombro para llamar su atención.
_ ¿Se curará mamita? _ la voz estrangulada por el llanto contenido. Es pequeña, pero ama a su padre y no quiere turbarlo aún más.
_ Me temo que no cariño _ los ojos vidriosos, el ánimo hecho añicos.
La abraza con fuerza, como queriendo aferrarse al ancla que lo mantendrá en la cordura.
Besa la cabecita dorada y suspira recordando a la mujer que ama..."Tu cabello, como el trigo de noviembre, enloquece mis sentidos", solía susurrarle mientras le hacía el amor, "Tiempos idos, tiempos maravillosos que no volverán".
_ Vamos mi pequeñita, te llevo a la cama. Es muy tarde y debes dormir.
Se levanta con dificultad. Le cuesta mantenerse en pié, pero lo logra.
_ ¿Podré ver a mamá mañana? _ pregunta esperanzada._ Me ha prometido un cuento.
_ Claro que sí, mañana la verás _ miente. La hora señalada por los hados se acerca, la hora del adiós.
El hombre se retira y la niña se sumerge en un sueño de colores.
Una mujer encapuchada se asoma a la ventana del dormitorio de la chiquilla. 
Las estrellas palidecen ante la exquisita belleza de la intrusa que contempla absorta la escena. El melodioso ronquido le provoca una sonrisa...¡que extraño!, ella nunca sonríe.
Algo la sobrecoge, una presencia luminosa se corporiza junto a la niña.  
_ Soy el Hada de los Sueños, su protectora _ le aclara mirándola fijamente.
_ Y yo...
_ Eres Rosella, la cazadora de almas _ la interrumpe con dulzura.
_ Así es y esta noche vengo por su madre.
_ ¿Por qué te has detenido en su ventana?
_ Me ha impresionado la paz y la inocencia que irradia la niña.
_ Paz que tú que quebrarás esta noche _ le reprocha
_ La decisión no me pertenece, el fin de su madre está escrito en las runas de los hados. Yo soy la ejecutora _ dijo con firmeza.
_ No trates de engañarme, sé que tienes el poder de cambiar la hora de la muerte._ la aguijonea
_ Es verdad, pero sólo si me ofrecen un trueque que me beneficie.
_ ¿Qué quieres a cambio por más años de vida para su madre? Compadécete, ella es tan pequeña y vulnerable. El padre está destruido, seguramente en poco tiempo seguirá a su mujer a la tumba y entonces...¿qué será de ella? _ implora el Hada.
_ No conozco el significado de la palabra "compasión" y ahora, si me lo permites debo cumplir con mi misión.
_ ¡Aguarda! Puedo concederte el deseo que ocultas en tu frío corazón.
_  Y ese deseo es..._ Rosella la interroga con suspicacia.
_ Sentir la tibieza del sol sobre tu pálida piel. Nunca has experimentado esa deliciosa sensación y anhelas que te suceda, ¿me equivoco?
_ Bribona, has acertado.  A pesar de que en muchas ocasiones realizo mis visitas durante el día, el sol, atribulado ante mi presencia, se esconde en la pena de mis clientes negándome su calor._ se lamenta.
_ El calor del sol sobre tu piel por una prolongación de vida...¿Trato hecho? 

Mi nombre es Rosella, la Cazadora de Almas. Disfruto con la tarea que los hados me han asignado, a pesar que reniego mucho por la intemperancia de mis clientes. Me gusta llamarlos de esa manera, aunque ellos se consideran víctimas. A veces, sólo a veces, concedo treguas...sobre todo cuando consigo algún beneficio, como disfrutar el calor del sol sobre mi piel acostumbrada a la Sombra...




sábado, 23 de julio de 2016

NO ME DEJES CAER EN LA TENTACION

La noche se cernía como un monstruo famélico sobre el convento sumido en el mutismo del descanso.
Sin embargo, no todos dormían en santa serenidad. Un monje se revolvía en su catre, una sucia pesadilla lo abrumaba y desesperaba.
Su juventud e inexperiencia, no lo ayudaban; más bien lo sumían en un abismo de insondable locura.
Una bella mujer, un detestable súcubo, lo seducía, lo excitaba. El luchaba por desprenderse de los níveos brazos, que como tenazas candentes lo apretaban contra su cuerpo voluptuoso. El combate era desigual...el deseo predominaba.
La tentación de poseer a la mujer era insoportable, pero debía resistir, quería resistir... y justo en el momento que cedía, una voz cascada y apremiante lo arrancó de su sueño erótico.
_ Hermano Evaristo, ¡despierta!_ con urgencia sacudió el cuerpo esquelético del monje.
Evaristo despertó desorientado, los ojos extraviados, aún sintiendo sobre su piel sudorosa las manos calientes de la mujer. Cuando pudo enfocar la imagen del viejo encorvado que tenía frente a sus narices, pegó un respingo.
_ ¡Muchacho, no te asustes que no soy Lucifer sino el hermano Cirilo!_ y se preocupó al notar el estado deplorable del joven _ ¿No estarás enfermo? _ continuó.
_ No, sólo ha sido un mal sueño,sin duda consecuencia del ayuno cuaresmal._ inventó una disculpa._ Pero, ¿a que se debe tu visita a mitad de la noche?
_ Un ruido extraño me ha despertado...proviene de la biblioteca, creo.
_ ¿Quieres que te acompañe a comprobar de que se trata? _ contestó malhumorado por tener que recorrer a esas altas horas los fríos pasillos.
_ Por favor, hazlo _ le suplicó evitando confesar el pavor que sentía.
Evaristo echó sobre su hábito una manta de lana raída, se calzó y con mucho sigilo se encaminaron hacia la biblioteca.
Con el candil en una mano y en la otra, una gruesa llave, el hermano Cirilo inició la marcha hacia la biblioteca. Evaristo lo seguía en silencio, aunque un centenar de maldiciones bullían en su interior.
Sin embargo, él también, a medida que acercaban al lugar señalado, comenzó a sentir un misterioso sonido semejante al rasgueo de papeles? _ el hermano Cirilo se detuvo a unos pasos de una maciza puerta de roble. Evaristo lo imitó, el cuerpo le temblaba...¿de miedo o frío?
_ Antes de entrar quiero contarte una leyenda.
_ ¿Justo ahora? _ se impacientó
_ Un siglo atrás comenzó a rodar en nuestra congregación una oscura leyenda _ continuó sin hacer caso al enojo del otro _ Se dice que unos días antes de la celebración de Pascua, el demonio irrumpirá en la biblioteca de algún convento franciscano, en busca de la Santa Sábana que cubrió el cuerpo de Nuestro Señor en el sepulcro. Su misión es incinerarla.  Si  ésto acontece esta noche debemos impedirlo. ¿Estás dispuesto?
Evaristo hizo un gesto afirmativo con la cabeza, sentía la lengua paralizada.
_ Entremos, pues, y que el Espíritu Santo nos preceda y fortalezca.
La escena que los recibió les heló la sangre. Una hermosa y provocativa mujer destruía con desenfado y sin miramientos, valiosos pergaminos custodiados con ahínco por años por la Orden Franciscana. Irradiaba ira y violencia.
Al verlos, una sonrisa diabólica iluminó sus delicadas facciones.
"Es ella", se sorprendió Evaristo, "la mujer de mis sueños". Ella lo miró con lujuria . Lentamente se acercó a él y con la lengua le acarició la boca. Evaristo se derritió bajo su embrujo.
_ ¡Hermano! ¡Aléjate de ella! Es Belsebú.Trata de confundirnos.
En ese momento el demonio se apartó con brusquedad del joven para centrar su interés en el anciano.
_ Quarens me, ut sit ordo in manu Sindole. Cum domino meo, et aperuerit tibi portas Inferi et regnabunt super Terran universi homines. ( Busco la Síndole. Dámela, es una orden. Con ella mi Señor abrirá las puertas del Infierno y así reinaremos sobre la tierra y sobre todos los mortales.)
El hermano Cirilo, intempestivamente, le enseñó un libro que tenía oculto bajo su hábito, un Grimorio. Ese libro prohibido, en el que abundaban hechizos y sortilegios, especificaba una serie de cláusulas y triquiñuelas para burlar al demonio. Lo abrió con decisión y leyó en voz alta:
_ Por el poder del Guerrero, San Miguel Arcángel, te ordeno retornar al fuego eterno y permanecer allí por los siglos de los siglos so pena de enfrentarte a la ira Divina que tiene el poder de congelar con una sola Palabra la flama que te alimenta.
_ Infelix anima per pactum propono Síndole et non vide bitis me. ( Te propongo un trato, el alma de este infeliz por la Síndole y nunca volverás a verme.)
_ No pactamos con el Diablo _ gritó iracundo Cirilo.
Para sorpresa de ambos litigantes Evaristo intervino con firmeza.
_ Te concedo mi alma si con eso pones freno a tu maligno propósito. Mi pobre alma, débil y mezquina por la salvación de los justos.
El Demonio al descubrir la bondad y la pureza que albergaba el alma de Evaristo, lo empujó con asco.
_ Et displicebitis vobis hostiam generosi et sinceri. Vade a me et non bonum. Fateor quidem semper nititur ne pecceter, paulisper et non relinquat tibi pacem. (Me desagrada tu sacrificio generoso y sincero. Vete, no me sirves, aunque debo reconocer que siempre has luchado con denuedo para no caer en la tentación Por un tiempo te dejaré en paz).
El súcubo, envuelto en una lengua de fuego desapareció ante los monjes, pero una promesa quedó latente..
"Volveré por ti Evaristo y comprobaré si tu fe continúa siendo firme y resistente como la roca Te deseo y no cejaré en mis intentos por poseerte."....