martes, 17 de noviembre de 2015

MARGARITA, AMOR INFINITO

Basada en un historia real de la historia Argentina, acontecida durante el sanguinario gobierno de Juan Manuel de Rosas ( 1823-1852 ).

"Por una mirada, un mundo,
 por una sonrisa, un cielo,
 por un beso...¡yo no sé
 que te diera por un beso!"  ( A. Bécquer )


Guerras intestinas asolan el país. Hermano contra hermano rivalizan por el poder. La muerte devora a diestra y siniestra. El miedo sobrecoge, enmudece, aún al más valiente.
Y en ese mar de sangre y traiciones, emerge un amor puro y sublime.
Ella, Margarita, es apenas una niña, frágil y delicada en apariencia; pero de espíritu indómito y aguerrido.
Él es un General osado, de principios honorables, envuelto en las luchas por la organización nacional.
Ella lo ama en secreto, anhela sus besos, sus caricias.
Él, poco dado a conversar, siempre admira de lejos la singular belleza de la joven.
Margarita oye hablar de su heroísmo, de como casi pierde la vida en una batalla...su alma, trémula, llora ante semejante posibilidad. "¡Que sería de mí si la muerte me lo arrebatara!".
Lo contempla y sonríe: "Yo te cuidaré", se jura temeraria ante las amenazas de la Parca.
Su juramento pronto se cristaliza. El General es tomado prisionero.
Ella, una señorita de sociedad, burlándose de los prejuicios de su época pacata, que señala y juzga, va a verlo a la cárcel.
Se arroja en sus brazos sorprendiéndolo. Aturdido y avergonzado por su aspecto...harapiento, la barba crecida, el pelo indómito...se atrinchera en el rechazo.
Margarita no se amedrenta. Lo visita día tras día; su objetivo, derribar el muro que los separa.
Le lleva libros, papel, tinta y velas. Provista de un costurero, le remienda la ropa.
Cuando lo ve angustiado y melancólico, le lee en voz alta novelas preñadas de magia y fantasía, como "La piel de zapa", de Honoré de Balzac para que la sonrisa ilumine el rostro de su amado, esa sonrisa que la cautiva y enciende.
Contra todo convencionalismo, Margarita le propone casamiento.
El General se opone, le enumera todo lo que los separa: la edad, la riesgosa situación política...¡él está encarcelado!
Ella depone todos los argumentos. Él, vencido, la ama con pasión.
Se casan en la prisión y ella, milagrosamente, obtiene el permiso para permanecer con el General.
Su primer hijo nace entre rejas, pero Margarita es inexorable, nadie la separará de su hombre.
"No tiene importancia donde nazca. Todo el país es una cárcel".
Finalmente su amado recobra la libertad. Pero poco le dura la tranquilidad a la joven esposa. Su marido retoma el oficio de la guerra, enredándose en políticas absurdas.
Y ella soporta, sufre y ama.
Lo ama con locura hasta el momento de su muerte. "¡Cuánto te he querido!", le susurra antes de abandonarlo por primera vez.
Dicen que antes de morir, el General en su agonía no cesaba de llamarla: "¿Dónde estás amor mío?¿Por qué te escondes en la sombra? Yo no sé el tiempo que hace que te espero".


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