sábado, 3 de marzo de 2018

OQUEDAD




Una mujer se observa en el espejo.
El corazón desgarrado, vacía el alma.
Reprime el llanto, se mira y piensa:
"Huérfana de un amor verdadero.
Caricias heladas, ternura desahuciada, felicidad huidiza.
Amor traicionero que me partiste en mil pedazos.
¿Tendré, acaso, una nueva oportunidad,
un nuevo amanecer?".
Ilusión vana. La mujer cierra los ojos
y ya en su puerta la muerte llama.

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